De Ríos y de Truchas. Y de Pesca a Mosca. Y de amigos mosqueros.

Aquí se plasmarán todas esas ideas, sensaciones y vivencias de un pescador a mosca y de su grupo de compañeros.

Su finalidad es tratar de inculcar que la pesca a mosca puede llegar a ser una forma de vida.

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Competición NO..... Gracias.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Aventura Mosquera por Tierras Alcareñas

ARAGOSA 2009 ……………………. UNA TARDE MOSQUERA

2 PARTE... LA TARDE METIDA EN COPLAS

Tras los primeros sucesos matutinos y al olor del café reciente mis compañeros van apareciendo y en sus caras demuestran la noche flamenca que por diferentes motivos unos y otros han tenido.


Recojo los trastos de la pernocta en vivac y no puedo sino lanzar unos “elogios” a la señorita dependienta del Decatlón que me vendió la tienda de campaña, con qué facilidad doblaba y retorcía la tienda, que bien guardadito quedaba en su bolsa y, como yo estaba más pendiente de sus bamboleantes pechos que de su maestría con las manos. Ahora no hay manera de que la tienda quepa en su bolsa, por más que tuerzo y retuerzo no hay forma. Al final la dejo en la parte trasera del auto hecha un gurruño y ya veremos en casa como nos apañamos.


Tras un opíparo desayuno nos enfundamos en vaders y demás indumentaria y nos distribuimos por el rio, yo opto por ir rio arriba en tanto que mis compañeros bajan a la zona inferior del coto.

El rio, escuálido de agua y comido por aneas, lirios y berreras es apenas una triste reguera de agua donde vez en vez se atisba una pequeña trucha del tamaño del dedo de una mano.


Pese a todo, la mañana de pesca en solitario me abstrae. La buena temperatura, el verdor del rio, las libélulas y caballitos del diablo revoloteando de lirio en lirio, la contemplación de alguna Efémera Dánica y las de algunas truchitas medio escondidas entre los berros hacen que mi cesta de capturas, la de las sensaciones, se vaya colmatando.



Pesco con un montaje de Cripple en tonos olivas y pequeño tamaño que Jesús Azorero me aconsejo probar y, lo cierto es que va dándome capturas, poco reseñables por el pequeño tamaño de las truchas, siendo quizás más valorable la acción de pesca entre tanta maraña con lances muy ajustados y precisos.


Al final la mañana de pesca se hace corta, a las 14 horas dejo de pescar y me encamino al lugar de la acampada para comer.

Mis compañeros no están especialmente contentos. Comentan de las pocas y pequeñas truchas y, sobre todo del poco caudal del rio y de la apreciación que temporada tras temporada este declive se va acentuando.


Sacamos cocinillas y planchas y sobre ellas vamos cocinando unas hermosas gambas y unos jugosos trozos de carne, todo ello regado por un tinto Almudes de Tarancón, a los postres, bollería, el famoso “orujito del pescador” y café que alargamos en una animada tertulia de sobremesa contando mil y una anécdota en un no parar de charlar de bromear y de reír.

Echamos cuentas que hemos venido a pescar y que deberíamos ponernos de nuevo a ello. Paco Jarque dice que apetece más una siesta a la sombra del castaño que la captura de cuatro truchas pequeñitas.


Alex y Oscar se enfundan de nuevo en vaders y, yo tras pensármelo prefiero seguirlos cámara de fotos en mano antes que volver a pescar, creo que el “orujito del pescador” me ha dejado con un puntito que no aconseja coger la caña de pescar.

Nos marchamos a la zona baja del coto esperando por allí conseguir capturar alguna trucha de mayor tamaño, pero eso no ocurrió y la media docena de truchas de tamaño alrededor de la talla que vimos estaban escondidas en zonas súper enmarañadas e imposibles de pescar.

Las orillas del rio están llenas de maleza, zarzas y ortigas abundan y, con más frecuencia de la deseada uno se lleva unos pinchazos y ortigazos que nos hacen acordarnos de la ceja de ZP y de los hilillos del Rajoy entre otros personajes.

Conseguir una captura se vuelve complicado y, cuando ocurre es motivo de regocijo sea cual sea el tamaño de la trucha, mas a estas horas la tarde ya se ha metido en coplas y abunda mas el cachondeo de los pescadores que las picadas de las truchas.


Al final a duras pena consigo fotografiar a Oscar con la captura de una trucheja.

Alex decidió dejar de pescar hace rato y no para de rascarse los brazos ortigados y recordarnos que en el campamento aun nos queda una botella de whisky que apurar.

Anocheciendo volvemos al campamento y por el camino nos cruzamos con una corza y su recental que cruza el amino a pocos metros de nosotros, nos quedamos tan asombrados que cuando caigo en cuenta de la cámara de fotos, corza y corzillo han desaparecido en la espesura.

Llegados al campamento me dispongo a despedirme y marchar, pero con estos Conquenses eso es imposible.

-No te va a ir ahora, que aún quedan huevos, jamón y queso.-

-Venga tomate un cubata y anímate.-

Manta liada a la cabeza, una coca cola aliñada al coleto y a encender la cocinilla para preparar unos huevos fritos.


Al final, como es de esperar, tras la cena llamadita telefónica a casa a decirle a la mujer que no me espere hasta mañana.

Lo cierto es que la noche anima, buena temperatura, las estrellas por techado, buena compañía, tertulias animadas y, nos dan las claritas del alba sin haber pegado ojo.

Saco la tienda del coche y echo una cabezada, al menos lo necesario para estar en condiciones mínimas de conducir. Cuando despierto a medio día estos siguen durmiendo, yo, como los avise, recojo el campamento, meto trastos en mi auto y sin despertarlos marcho del cañón del rio Dulce con la agradable sensación de haber compartido una pobre jornada de pesca pero una fructífera jornada de amigos y es que, la pesca es mucho más que la captura de un pez.


Los videos no demuestran sino la buena cara ante la mala pesca y el humor y amistad de los pescadores..

video video video

5 comentarios:

  1. Buenas jornadas de pesca, la pena es que truchas pocas, pero whisky como si no lo pagaramos nosotros, lo peor de todo el dulce, lo conocemos hace unos 5 años y cada vez peor, ni truchas ni agua.

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  2. Cuando falla la pesca quedan las risas con los amigos. Una pena el declive del Dulce desde hace muchos años. Yo lo conocí hace casi 20 años y era una pasada...
    Un abrazo

    Joaquin

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  3. Bonito reportaje paco, la pesca con los amigos es asi y que nunca falten

    un saludo

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  4. Gracias, esperemos encontrarnos esta proxima temporada un rio Dulce con buen caudal.

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  5. Preciosas fotos, Paco. Gracias por compartirlas.

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