De Ríos y de Truchas. Y de Pesca a Mosca. Y de amigos mosqueros.

Aquí se plasmarán todas esas ideas, sensaciones y vivencias de un pescador a mosca y de su grupo de compañeros.

Su finalidad es tratar de inculcar que la pesca a mosca puede llegar a ser una forma de vida.

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Competición NO..... Gracias.

sábado, 8 de abril de 2017

PESCANDO CON "EL PROTOTIPO"



          Es difícil crear una mosca nueva, pues el "todo está inventado" se hace fuerte en el mundo del montaje de moscas.

Hubo un tiempo, épocas pioneras en que a las moscas se las apodaba con el nombre de su creador, asaz ejemplos en los que no voy  abundar pues de todos es sabido.



En la actualidad y gracias a la comunicación informática abundan los montadores-copiadores de moscas que "fusilan"  montajes de moscas de todo el orbe.

Nunca me ha gustado demasiado eso de "fusilar" moscas y si opto por darle una vuelta a mi apetencia a patrones de moscas que veo y me gustan.



En ocasiones, el espíritu inquieto del montador que uno lleva dentro me hace investigar y crear moscas nuevas, creaciones que a veces funcionan y otras no.

A veces uno crea una mosca muy especial, una mosca que, avalada por jornadas de pesca fructíferas propias y de compañeros hacen calificar la mosca como muy buena.

 
Tal es el caso de la mosca que hoy os presento. "El Prototipo", mosca asacada la temporada pasada, que fue probada con éxito hasta la saciedad y, que en el presente ha demostrado en una jornada de pesca utilizándola exclusivamente que es una gran creación.



No diré yo que es la mosca grandiosa todoterreno, pues eso no existe, pero sí que es una mosca en la que gracias a sus capturas conseguidas es una mosca en la que confío y que tiene un espacio importante en mi caja de moscas.


                          LasmoscasdePaco

sábado, 25 de marzo de 2017

PRIMER PASO DE LA TRAVESIA 2017



          Hay algo invariable en cada comienzo de temporada pese a que ya son muchas las que acumula éste viejo aprendiz de mosquero no es otra que nervios e inquietud.

La noche vespertina, turbamulta de recuerdos, sensaciones y esperanzas es un imposible dormir plácido.

 La cabeza alocada del viejo mosquero gira torbellino mezcla de la realidad vivida y del incierto futuro que siempre esperamos ilusionante.

Compañeros que lo fueron y ya no lo son por mor de mil motivos pero que todos dejan huella para bien o para mal, de todos tome su mano asidero para atravesar paso dificultoso, y como prefiero quedarme con lo grato y apartar la contra, de todos guardo un recuerdo reconfortante.




Vivencias de un otrora que se aúnan con un mañana ilusionante.

Llego las claritas del alba y con ello caminito de tierras Salmantinas donde nunca había pescado, éste hecho provocaba mayor inquietud por lo asaz leído y escuchado.

Frio, mucho frio, tanto de un agua del Tormes helado como de una climatología cayendo copos de nieve intermitentemente, -Quién dijo miedo-

-Ojo, Paco, que allí hay truchas de muy buen porte y que saben latín-

-Pon mosquitas muy pequeñas y el bajo de línea aun más fino, yo no paso de un 0.10-

-Allí con la seca no se hace nada, cambia hábitos y utiliza una ninfa o mejor perdigón-

Con dichas prebendas y con la precaución pertinente al ingresar en aguas no conocidas me introduje osado en ancho cauce  en una hermosa tabla de aguas calmas (luego más tarde me comentaron que dicho tramo toma el apodo de "M-30") .



Aguas calmas, pardas por el reflejo de un cielo aplomado y nevoso con una absoluta inactividad de las buscadas pintonas.

Un par de docenas de lances al albur, acá y allá para soltar brazo, para estirar línea, para ver de nuevo como mi mosca seca posa sobre las aguas.

Tras diez minutos de desemperezo asumir que pescar de aquesta guisa un lugar desconocido buscando la picada supera el buscar una aguja entre la arena de un desierto.

Seguro que el zagal mosquero hubiera pateado tramos y mas tramos de rio empero uno que ya peina canas se determina en la esperanza de que ocurra un momento donde una osada princesa pintona dé la cara sobre las aguas y nos deje tentarla con algo del menú que portamos en la caja de moscas.



Y lo esperado ocurrió, fue acaso una hora donde unas efémeras sencillas de determinar (B.Rhodani) comenzaron a eclosionar en aguas calmas, acaso un "plin" mínima burbujita de agua y la grácil mosquita afloraba sobre el agua.

Al compas de la eclosión y cual palmas que acompañan el tocar de una guitarra suceden cebadas donde apenas cinco minutos antes había tabla de aguas inerte.

Cebas por doquier, onerosas, de truchas glotonas... y de buen porte a mas decir que rodean al mosquero e incluso le hacen escoger.

No tuve dudas en la imitación a emplear y atar al bajo de línea. Una imitación de emergente de Rhodani montada en anzuelo tipo jig del número 16 que tan bien me funciona, saltándome todas la premisas y consejos de utilizar mosca diminuta.



Debería haberme saltado también los consejos de utilizar tippet fino y haber empleado apero de cosecha propia, sucedió que no fue así y las dos primeras tomadas de buenas truchas partieron el nylon del 0.14 sin ninguna dificultad, mismo resultado con el nylon del 16, aunque en esta ocasión conseguía hacerlas dar un par de saltos por encima de las aguas, mas a la postre rotura de bajo y trucha escapada.

Al fin torné a la costumbre y puse bajo del 0.18 cuando ya las eclosiones disminuían drásticamente y las cebadas al unísono.

Con todo y con eso, tiritando el cuerpo del frio y castañeteándome los dientes espere una cebada próxima.

Sucedió y una trucha a tiro de lance comenzó a cebarse con insistencia  ante las moscas que se desplazaban en su territorio.

               

Lance lateral y como un metro aguas abajo que posa la mosca en lugar y momento oportuno y que provoca que la trucha tome franca el engaño ofrecido.

Clavada con seguridad, salto de la trucha  y recoger línea manteniendo  tensión en todo momento. 

Ahora sí, ahora el nylon del 0.18 aguanta el empuje y tenaz lucha que ofrece maese pintona que poco a poco aproximo con la precaución de no dejarla sumergirse mucho y que se enrede entre las ovas que tapizan el lecho del rio.

A la postre la trucha se acuna entre la sombría red de mi sacadora habiendo sido doblegada en su batallar.

Una trucha de tamaño contenido (quien sabe albur si hubiera sido de mayor talla) que con manos temblonas por mor del frio aunado por el placer de su captura, devuelvo a las aguas del rio Tormes Salmantino.



Una delicia. Grata sensación de haber logrado captura en un lugar desconocido hasta entonces por mí, con pequeño pesar ante la casi certeza de que si desde inicio hubiera pescado con nylon de mayor resistencia hubiera conseguido adjuntar compañeras a la captura realizada.

No da para mucho más la jornada de pesca, las eclosiones de Bétidos se espacian mucho en tiempo y las cebadas desaparecieron hace rato, además el frio en mi cuerpo ya es insoportable y ante la acuciante necesidad de salir del rio para hacer aguas menores me hace determinar dar por finalizada la pesca y encaminarme al automóvil donde trocar ropas, desprenderme de las húmedas y reconformarme con otras secas y cálidas.

Me reúno con los compañeros de jornada de pesca y prestos dejamos el rio para acudir a la cita programada en el restaurante del pueblo próximo donde dar buena cuenta de un apetitoso cocido que tomamos con fruición mientras observamos por el ventanal como desde la Covatilla se acerca rauda la tormenta que al final nos envuelve y regala una nevada que, a más decir, a través de los cristales y tomando una sopa bien caliente se ve con placer.



Poco más para ésta prima jornada de pesca, compartir con los compañeros de cuadrilla, descubrir una zona nueva, volver a posar moscas por el rio y a la postre el obsequio de una única captura que me supo a gloria bendita.

Esperemos ansiosos nuevas jornadas de pesca donde a ser posible nos acompañe una mejor climatología. 

Espero poder relatároslas. 


                                LasmoscasdePaco.  

martes, 14 de marzo de 2017

MOSCAS PRINCIPIO TEMPORADA 2017



          Algo en común nos une a todos los mosqueros a falta de pocas fechas para iniciar una nueva temporada de pesca, y no es otra que la certidumbre de la falta de cosas, de muchas cosas en nuestros pertrechos.



Revisamos nuestros equipos y componemos o reponemos todo aquello que consideramos necesario para afrontar la incierta temporada.

Hasta la cosa más nimia que tengamos defectuosa o en falta hay que reponerla,  lo contrario podría ser la diferencia entre éxito o fracaso.


Una de las cosas que todos hacemos es revisar nuestras cajas de moscas, recomponerla y adecuarla, volviendo a reponer las faltas de nuestras moscas estrellas, obviando moscas no empleadas y colocando novedades.

Yo suelo prepararme todas las temporadas una nueva caja de moscas para principio de temporada que, si observamos las cajas de temporadas pasadas, el espíritu es el mismo pero los patrones de montajes o materiales suelen cambiar.


A falta de quince días para comenzar a posar mis moscas por las aguas termino de completar la caja de moscas de principio de temporada que, comparto con vosotros.
La caja es de dos caras y las caras se componen de dos conceptos diferenciados, una cara que denomino "moscas grandes" y otra de "aperitivos".
 


  Cara A, Moscas Grandes.



Royal Coachman, en mi caja de moscas tiene un papel significativo montada en varios tamaños. 



Anzuelo del número 12,14, 16 penachos Blanco, Verde, Naranja, prima la visibilidad de la mosca y los hackles en paracaídas.



El Prototipo es la mosca reveladora, la temporada pasada supero con creces las expectativas y ya no falta en mi caja durante toda la temporada.



Montada en anzuelo del 12,14,16 hackle muy poblado y alta visibilidad. Indispensable

Pardón Oliva, necesario llevarla pues en estas fechas encontraremos moscas de buen tamaño a las que pretendemos imitar



Anzuelo del número 12, cuerpo en seda brincada, alas en tres colores, mezclando conceptos

Pardón Dorado, oscurecerá al mojarse y llegara a un tabaco claro, otra opción dentro de los pardones



Anzuelo del número 12 alas en Cdc gris, fibras sintéticas brillantes y Perdiz Pardilla que lo matiza todo

Tiruriru, una variante de montaje ante eclosiones de ecdyonurus, otros utilizarían un barón rojo, para gustos colores  



Anzuelo del 14, cuerpo marrón rojizo brincado en hueso, hackle en paracaídas

Marroncita Dorada, para mí indispensable durante toda la temporada, no falta en mis cajas



Anzuelo del número 16, poste blanco muy visible, hackle rubión

Gallica 30, no pasan los años por ella con retoques de cosecha propia para adecuarla a mis gustos particulares, que no mejorarla



Anzuelo del número 16, cuerpo en quill de Pavo Real e indicador de alta visibilidad entre las alas

Marroncita con Alas, mezcla de Marroncita y Gallica en tonos marrones una versión muy pescadora



Anzuelo del número 16, cuerpo en quill de Pavo Real teñido en marrón, alas en pluma de pecho de pato azulón, hackle rubión

Bétidos Oscuro, por si el mal tiempo acude y B. Níger aparecen, en los últimos años no las encuentro pero la llevo por si acaso



Anzuelo del número 16, cercos oscuros, cuerpo oscuro brincado en hueso, hackle negro, alas grises con algo de pecho de pato

Bétido Crema, Tonos cremosos para pescar ante eclosiones de moscas de tonos asemejados



Anzuelo número 16, cuerpo en dubbing crema, alas en dos colores y un punto de alta visibilidad

Todas las moscas de ésta cara son moscas muy conocidas e utilizadas por la amplia mayoría de los mosqueros, evidentemente aliñado con tintes propios tal cual supongo hacemos todos aquellos que montamos nuestras moscas

Cara B Aperitivos

Gurruñito Oliva, éste patrón me ha salvado en múltiples ocasiones del bolo, no es la mosca que utilizo de entrada pero ante rechazos o complicaciones es un salva bolos



Anzuelo número 16, burbuja banca para buena visibilidad de tonos pardo oliváceos

Gurruñito Marrón, idéntico patrón al anterior pero en tonos marrones, si algo malo tienen estos patrones son su fragilidad y poca duración



Anzuelo número 16, burbuja verde flúor alta visibilidad, cercos pardos abiertos en uve

Oreja de Liebre, Mosca de conjunto por excelencia, múltiples variantes en su montaje con nexo común en el material principal de montaje



Anzuelo numero 18, brinca en tinsel marrón, punto de alta visibilidad

Emergente de Bétido, poco que decir ante tan pescador patrón, podría ser una Klinkhamer pero con exuvia añadida



Anzuelo curvo número 16, exuvia en seda, cuerpo en el afamado 34, hackle gris, punto de alta visibilidad

Emergente Jig, el anzuelo favorece el posicionamiento de la mosca. Crear toda una colección de moscas emergente fue una novedad a nivel mundial



Patrón aún por descubrir por muchos mosqueros, quienes ya lo han probado no dudan de su efectividad

Efémerita Clara, Llevar un patrón de mosca pequeña es indispensable para afrontar momentos de truchas selectivas



Anzuelo número 18, cercos sintéticos, cuerpo crema, alas Cdc gris, hackle tradicional en pluma Cree

Olivita, Al igual que la anterior una mosca para utilizar ante selectividades, a veces es necesario utilizarlas y por ello el portearlas



Anzuelo número 18, cercos pardos abiertos, cuerpo en quill de Pavo Real teñido en oliva, alas en Perdiz Pardilla, hackle tradicional de pluma grizzly teñida en oliva.

Pues ésta es mi caja de principio de temporada, estoy seguro que se asemejara mucho a las vuestras y las diferencias estriban en los gustos particulares de cada uno.



Pocos secretos, pues con el paso de la temporadas y la experiencia tenemos una base sobre qué moscas pueden eclosionar y a partir de aquí adobar nuestros anzuelos a antojo.



Por supuesto que llevare más cajas y más moscas en el chaleco, con imitaciones de otros insectos y de otros estadios evolutivos, supongo habréis echado en falta muchas cosas, Tricópteros, Dípteros, Ahogadas, Ninfas, Spent, etc.




De todo eso y de alguna cosita más también llevare, pero mi intención (que suele ser la realidad) es utilizar mayormente la caja y las moscas que os he mostrado.




                                        LasmoscasdePaco