De Ríos y de Truchas. Y de Pesca a Mosca. Y de amigos mosqueros.

Aquí se plasmarán todas esas ideas, sensaciones y vivencias de un pescador a mosca y de su grupo de compañeros.

Su finalidad es tratar de inculcar que la pesca a mosca puede llegar a ser una forma de vida.

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Competición NO..... Gracias.

sábado, 16 de junio de 2018

TIERRAS SORIANAS...


          Así a botepronto más de un quinquenio que no posaba moscas por el rio Ucero, y parece que fue ayer.


  Ocurre que conseguir una plaza en el coto de Ucero o en Sotos en buena fecha ítem mas que los avatares no trastoquen la visita es un premio que no he conseguido obtener.


Luego los tramos libres pescarlos en fin de semana es acudir a una romería y si a todo lo anterior añadimos distancia y ya poca costumbre resultado final es no haberlo pescado durante tanto tiempo.

Había que enmendarlo y en brevedad y en cuanto hubo ocasión caminito de tierras por mejor decir de aguas Sorianas.

-Soria pura, Soria dura. Cabeza de Extremadura-, que escribió el poeta.



Algo ha cambiado en el tramo libre que suelo pescar de éste rio.

Como mejora aunque hay zonas de algas y ovas hay mucha agua libre de ellas y se puede pescar muy bien.



Como empeorado se nota que al rio lo han tocado, trastocado por mejor decir con maquinaria y la draga ha hecho y deshecho el cauce del rio. 

Una preciosa tabla justo debajo del puente donde pescar a cebada vista los atardeceres era pura gloria literalmente ha desaparecido, no queda sino un ancho estero pedregal.



Al llegar al tramo escogido se estaba cambiando de atuendo un hombre, con buenas palabras y buen talante y dejándole escoger pues había llegado primero nos repartimos las aguas y con el fin de poder pescar durante toda la jornada alargue la caminata por la senda de la orilla para pescar zonas que nunca había pescado.


Lo cierto es que había corrientes, tablas y pozas muy interesantes.

Con el hándicap de aguas altas por las lluvias que junto a fondos lodosos y orillas poco accesibles cuanto menos complicaban bastante la pesca, más, qué es esto para aguerrido guerrero veterano.



Y así fue como accedimos a tramos donde las truchas se cebaban y nosotros íbamos engañándolas con nuestras moscas, no en demasía pero si a un tran tran satisfactorio.

Ocurrió que la osadía troca en imprudencia y toco salir de una tabla por la corriente de cabecera, corriente de aguas profundas. 

La sensatez aconsejaba dar media vuelta y salir por donde entramos aunque fuese muy aguas abajo, pero la orilla salvable esta allí mismo, acaso media docena de pasos agarrándote a los juncos con el agua a limite de vader.



Mi compañero por delante hace aguas y yo le tengo que sujetar por el cinturón para que la corriente no le arrastre, ya empapado consigo auparle y sube a la orilla.

Yo trato de avanzar esa media docena de pasos, la corriente me lo impide, aun voy seco, de puntillas a paso de procesión asido a los juncos voy remontando. 



Mi compañero me ofrece la mano en el mismo momento que una pierna se me acalambra y hundida en el fango no consigo moverla, el resultado es que voy al agua de cara, el agua entra por dentro del vader y la corriente no me revuelca gracias a que mi compañero me tiene asido.

Al final, a duras penas y totalmente empapado consigo salir de las aguas y el susto torna en risas.

No queda ahí la cosa, en la orilla un charco de ranas fangoso y tras ello una selva de maraña de arboleda que nos costó un triunfo superar.


Tras la peripecia y calados hasta los huesos el pescar no es cómodo, aun así insistimos un buen rato consiguiendo alguna nueva captura lanzando sobre las cebadas que observábamos.

Al final la tiritera por el frio obliga a dar por finalizada la jornada de pesca, salir al camino y llegar al auto donde desprendernos de mojadura y humedad y vestirnos con hábitos secos.



Normalmente estos avatares no son sino pequeños sustos que todos hemos sufrido, pero también han ocurrido finales mas gravosos con lo que os recomiendo que en el rio midáis muy mucho los pasos a dar y ésta cabeza loca que tengo os aconseja que ninguna captura merece cambiar una grata jornada de pesca en un suceso trágico.


El rio Ucero pese a todo me deja buenas sensaciones, mi impresión es que tiene una buena población de truchas y si las lluvias lo permiten volveré a pescarlo en época de Dánicas en espera de conseguir capturar algunas de sus bellas truchas con imitaciones de May Fly.


                                 LasmoscasdePaco. 



miércoles, 30 de mayo de 2018

AL FIN SIERRA NORTE (III)... ENTRE HELECHOS Y ACEBOS...


          Tres salidas de pesca a la Sierra Norte en menos de diez días es un placer, ítem mas si no se repite tramo de pesca.




Hechizados por las Xanas acudimos a su morada a la mínima opción en la creencia de poder exortizar su embrujo, ocurre lo contrario, la adicción se incrementa y cuanto más las contemplas mayor es el ánimo de buscarlas sin poder de remisión.




Hete aquí que en esta ocasión una terna acudimos a las aguas de la Sierra Norte de nuevo.


Pescamos un tramo alto, un valle abierto que acomoda el transitar por las orillas y por el mismo lecho del rio cuando hay opción.




Estamos a mucha altitud, prueba de ello los helechos y acebos que moran las orillas del rio, detalles que el buen mosquero no debe pasar por alto porque la pesca a mosca, a mosca seca abundo, es mucho más que conseguir una captura. 




Es disfrutar del entorno que nos rodea cuando posamos nuestras moscas por el agua.


Vemos eclosiones, asaz que en las otras dos jornadas, Pitillines, Bétidos y Pardones, éstos últimos en abundancia y que nos hacen seleccionar una imitación pareja en nuestra caja de moscas adecuada.




Buen año de Pardones provocado por el buen año pluvioso y del cual nos aprovechamos para pescar con hermosas y visibles moscas.


El rio en éste tramo es una sucesión de tablas intercaladas por corrientes más o menos difíciles de transitar.




Intuimos fácilmente la colocación de las Xanas, siempre en aguas movidas, o en los laterales de los chorros o en las aguas corrientes de las tablas. 


Tantos unos como otras exigían de lances medios asequibles a realizar por la amplitud de orillas que lo facilitaban y de aquesta guisa posar una hermosa mosca montada en un anzuelo del numero doce con delicadeza y precisión es de por si un placer para el buen mosquero.




Dos lances especiales. 


El primero siendo protagonista. 

Una poza en una curva del rio con ancha corriente de entrada y donde justo en la orilla contraria observo como una trucha glotona se ceba varias veces.




El lance es de distancia media, no demasiado difícil bajo dicho prisma, el 
hándicap viene motivado por varios chorros y corrientes de entrada a la poza que provocan malas derivas y funestos dragados, añadir a esto que no soy nada hábil en el lance, tan solo me defiendo en ello como gato panza arriba.


Lo veo claro y como para mí en esto de la pesca a mosca el tiempo no es rémora, adecuo el bajo de línea al momento, lo alargo, sobre todo el último tramo al fin de conseguir unos segundos añadidos de optima deriva.




El resultado es positivo, acaso ocho segundos en un par de metros de buena deriva, no necesito mas.


La mosca posa en el tramo escogido, acompaño con mano y caña la deriva y la trucha se ceba con fruición al engaño ofrecido. 


Clavo con mesura y mantengo la tensión de la línea durante la lid, a la postre la trucha se mece en la malla de la sacadora. 


Tras ello un corto video para motivaros en algo indispensable que es el captura y suelta.




Bella Xana que contemplo arrobado antes de devolverla a su hábitat, nuevamente hechizado.


El segundo lance de mi compañero de jornada, Juan.


Llegamos a un tramo muy conocido por mi y le informo.




-Mira Juan, esto que tienes delante es la mejor postura de todo el rio. Pegado a esa macolla de delante en la orilla contraria se suele capturar una trucha muy buena.-


Con el aviso Juan realiza los primeros lances con cuidado, lances a distancia que resultan vanos.


Tras ello se aproxima a la zona, con esto acorta distancia de lance y optimiza precisión.




El primer lance pegado a la orilla contraria no obtiene resultados, el segundo igual. 


El tercer lance es realizado un poco aguas arriba, la mosca baja derivando hasta la "zona caliente" y justo donde esperábamos la trucha se ceba a la mosca.


Juan clava con eficiencia y la lucha se sucede en amplias aguas sin obstáculos donde todo está a favor del mosquero.


Al fin termina en la sacadera y tras ello es devuelta a su hábitat.




Doble placer si cabe, el uno por haber conseguido la captura y el otro por haber disfrutado del buen hacer del compañero.


La jornada llega a su fin, y llega el tercer compañero, Juanma que ha pescado en solitario un tramo por debajo del nuestro se aproxima contento, día fructífero y además de capturas de buen porte, miel sobre hojuelas.




No queda sino volver grupas, hacer una parada en el pueblo más cercano a tomar una bebida refrescante y caminito a nuestras moradas.




Tres jornadas seguidas pescando en el rio de las Xanas, disfrutando de un entorno maravilloso, de abundantes eclosiones y de una cantidad más que aceptable de capturas... como no estar enamorado de la Sierra Norte y de sus hechizantes Xanas.



                                    LasmoscasdePaco.   


viernes, 25 de mayo de 2018

AL FIN SIERRA NORTE (II)... XANAS ENTRE PIZARRAS Y DURA ROCA...


          Apenas llego a casa tras la primera jornada de pesca en el rio de las Xanas cuando la cuadrilla pregunta..

-Paco, cómo estaba el rio?, Que tal se te ha dado?-



-El rio está alto pero muy pescable, ya he conseguido capturar las primeras Xanas-

La noticia provoca explosión de júbilo e inquietud y rio de pólvora nos conminamos para una jornada de pesca en las próximas fechas.

Tres días mas tarde cuatro de la cuadrilla trasegamos pistas y trochas hasta llegar a orillas del rio de las Xanas.



En esta jornada toca hacer de cicerone de Samuel, nobel en éste rio del que en tantas ocasiones nos ha escuchado  relatar.

Otra pareja, Álvaro y Juanma pescan un tramo superior al nuestro, al postrer su tramo fue mejor al nuestro, tramo más abierto de maleza,  tablas con corrientes donde disfrutar de un punto mayor de comodidad y, suma y sigue de capturas.



Nosotros sin embargo nos decantamos por un tramo más cerrado donde tuvimos que hacer el apache en muchas ocasiones para poder acceder  a las aguas e incluso transitar por ellas.


Observamos buenas eclosiones, no tanto como abundantes pero si frecuentes. 



Plecópteros Pitillines, Bétidos de buen tamaño, hermosos Pardones incuso algún Rabilargo. Suficiente menú como para conseguir capturar alguna  Xana.





Samuel toma contacto con éste duro rio. 

Piedras que resbalan en su máxima expresión, tramos cerrados por las sargas que limitan el lance a poco mas de pequeños rodados. 



Posturas muy claras pero muy difíciles de colocar nuestra mosca y donde los enganchones y por añadidura perdida de la postura abundan. 

Pese a todo, cuando las cosas se hacen bien las truchas suben al engaño ofrecido y ya solo queda clavar con certeza para conseguir llevar a las manos las Xanas.



Las diferencias entre ambas parejas es notoria, y mientras el novel y el cicerone pescando un tramo abrupto apenas ven las pintas rojas. La otra pareja, ya experimentada en el rio y pescando tramo más abierto consigue docenita y media de capturas cada uno.

Ya a últimas horas de la tarde fuerzo en osadía tratando de conseguir alguna captura, y trato de vadear una poza de fondo de roca lisa, el desenlace estaba escrito.



Resbalón en la roca lisa y caída de bruces a las aguas donde tengo que apoyar las manos en el fondo para conseguir estabilidad, trato de ponerme en pie y no consigo sino un nuevo resbalón y caída a las aguas, salgo de ellas tras conseguir asirme a las ramas de una sarga. 

Empapado de pies a cuello noto como el agua chorrea por el interior del vader.



Acaso sigo pescando media hora más donde el rio premia mi insistencia con la captura de alguna bella xana, mas la empapadura provoca tiritera y frio, no me aventuro a un posible resfriado, salgo del agua y me encamino donde dejamos los autos.

Allí me despojo de vader y ropa mojada y en paños menores me siento en una roca asoleada tratando de remedar la mojadura y entrar algo en calor, esperando que mis compañeros lleguen antes de que se ponga el astro rey y poderme poner ropa seca, tuve suerte y tras una hora de espera llegaron mis compañeros.

Risas, como no, bromas y pujas que uno ha de aceptar en buena lid, ya cambiaran las tornas.



Hoy el rio de las Xanas vendió caras sus capturas y no espero sino una nueva jornada de pesca para resarcirme.



                              LasmoscasdePaco.