Siguiendo
con esto de desempolvar gratos recuerdos, saco de la caja de Pandora
un cortometraje entrañable al menos para quien suscribe.
Un
quinquenio nos separa desde su parto y al menos necesitaba un fondo
musical que espero al protagonista agrade.
Con
el devenir del tiempo en la fragua de la aguas del rio, del rio padre
a más decir, fraguamos entrañable amistad y enlazamos eslabones en
un acrisolado collar que es La Cuadrilla.
Sin
más, espero que el visionado de éste cortometraje os transporte al
rio y a nuestro placer que no es sino la pesca con mosca.
En
un pretérito reciente, cuándo esto de editar cositas no lo conseguía realizar al
mismo compás de cuatro tiempos del lanzado de una mosca seca con
linea pesada trate de ensamblar varios documentos seleccionados de
una grata jornada de pesca.
Los
hados y los conocimientos informáticos no los tuve como aliados y
aún no sé el porqué, tras amalgamar todo el producto y visionarlo
como prueba observe que los vídeos habían quedado en un formato
“estrecho” que no abarcaba toda la pantalla.
Tal
fue mi frustración que deseche el ofrecerlo al publico y guardarlo
sine die por rabia de no haber compuesto algo mejor.
Lo
cierto es que el proyecto estuvo revoloteando por las carpetas
guardadas del ordenador cual polilla revolotea alrededor de la luz de
una lamparilla, acá y allá aparecía ofreciéndose.
Podría
comenzar de nuevo, podría compilar los materiales y hacer de nuevo
algo en el solar libre. Empero como castillo medieval deteriorado lo
creado mejor o peor formateado mantenía un “alma” difícil de
remedar.
Es
por ello que decidí realizar una pequeña remasterización (que
palabra tan de moda) sin tocar el conjunto principal y con su
virtudes (ralas) y defectos (asaz) y tras aliñar todo con cuatro
jarabes y especias ofrecéroslo tal cual salio original.
Espero
os guste y transportaros un ratito a esa pasión que llevamos dentro
que es la Pasión por la Pesca a Mosca.
Ante
un rio Tajo con sus galas más Tajo o lo que es lo mismo parco en
capturas, La Cuadrilla decidió realizar varias escapadas a
territorios menos habituales, fue así como zonas de Avila, Burgos,
León, Palencia, Salamanca, Soria fueron escenarios donde realizamos
jornadas de pesca a mosca, los seguidores de éste blog mosquero lo
habréis podido comprobar en entradas expuestas con anterioridad.
Las
constelaciones se conjugaron para aunar a buena parte de La Cuadrilla
y realizar una escapada de varios días de pesca seguidos por
territorio Leones y pescar algunos de sus ríos.
León,
de los mil ríos y las mil truchas, como titulo ésta entrada nos
acogió y sus ríos nos brindaron lances, capturas y anécdotas
doquier.
Ríos
emblemáticos, joyas de la corona leonesa fueron escenarios donde
posamos nuestras moscas y en general fueron amables en capturas.
No
puedo sino agradecer a nuestro anfitrión que nos hospedo Yasmani
Nieves y a nuestro guía Miguel Bao su buena labor y esfuerzo por que
éste grupo mosquero disfrutara, a fe mía que lo consiguieron.
Sin
más os ofrezco pequeña muestra de aquesta aventura, probablemente
la ultima muestra de nuestras aventuras y desventuras ocurridas en un
2019
Transcurren
temporadas y más temporadas de pesca y cada vez que acudo al rio y
especialmente al rio Tajo anhelo apoyarme en el hombro de mi maestro.
Ocurre
que en el tornasolado de las corrientes del rio a veces percibo su
imagen y escucho su voz en el fluir del agua.
Creo
intuir como desde la solapa de la orilla sus manos empujan a la
trucha hasta hacerla abocar la mosca que sutilmente he posado en las
aguas para conseguir su captura.
Que
tras devolver la captura sus manos acarician el lomo de la trucha y
la coloca con cariño en el hueco tras las piedras del lecho del rio.
Os
ofrezco el visionado de un pequeño vídeo con una de las muchas
capturas de las que fui testigo.
Dejaste
de ser un gran pescador para ser leyenda...
En
mi empeño por mostraros momentos que dejaron profunda huella en mi
memoria y también por tratar de alegraros éstos días de
confinamiento y cuarentena os propongo me acompañéis en una
excursión realizada la pasada temporada allá por la Montaña
Palentina, a más decir por el Alto Carrión.
Con
anterioridad parte de La Cuadrilla estuvimos unos días pescando
estas latitudes pero un compañero, Ángel Martínez, no pudo venir
con nosotros.
A
las dos semanas me llama y me propone acompañarle a pasar unos días
de pesca y así conocer aquella zona.
Yo
que a poco que escucho el latir de una dulzaina me pongo a bailar
presto empaqué ropas, viandas, aperos y caminito del Alto Carrión
que fuimos.
Una
delicia pescar truchas autóctonas en un paisaje maravilloso teniendo
la sensación que allá entre los brezos o robles nos escudriñaba
atento el Oso o el Lobo, quizás fueran imaginaciones miás, pero así
lo quiero creer.
Venga
pues, visionad el cortometraje donde si consigo evadiros un poquito a
esa maravillosa zona, a ese maravilloso rio y que me acompañéis en
el posar moscas y capturar truchas habré logrado la finalidad del
mismo.
Tantos
que no existía Facebook ni WhatsApp ni Instagram ni la madre que lo
pario que diría Joaquín Sabina.
Tantos
años que que la información aun corría de boca en boca, todo lo
mas en alguna reunión de pescadores en bares o tiendas del ramo.
Conocí
a Paco Diez, un pescador a mosca de orígenes Leoneses, de allá
cercano a Vegacervera y afincado en un pueblo próximo a Madrid
capital.
Intercambiamos
información sobre nuestra pasión, la pesca a mosca, sobre montajes
de moscas y sobre ríos y zonas a pescar.
Así
cuajo un conocimiento y poco a poco una amistad pese a no vernos en
persona con una frecuencia lógica.
Tanto
es así que, en el transcurso de una década apenas nos habíamos
juntado en el rio un par de ocasiones.
Siempre
que conversábamos le ofrecía lo mismo
-Tienes
que venirte un día a pescar al rio Tajo. No obtendrás muchas
capturas pero te aseguro que la zona y el rio no te va a dejar
indiferente-
Más
por fás o nefás no encontrábamos momento para realizarlo.
Ocurrió
que la pasada temporada se alienaron astros y planetas y de su
conjugación surgió fecha y momento para poder hacer realidad el
deseo.
Fue
un día de octubre cuando La Cuadrilla planteo una jornada de pesca y
Paco, a la sazón “Paquito el óptico” pudo acompañarnos.
Un
día de pesca delicioso donde disfrutamos de la compañía de un buen
grupo de mosqueros, de la pesca a mosca, de un rio padre otoñal... y
de un puñado de capturas de bravas truchas a la postre guinda del
pastel.
Sirva
el cortometraje adjunto como mero asomo de dicho día y de lo bien
que lo pasamos.
Una
nueva entrada en éste blog tan mosquero, es cierto que debería
haberse parido allá por fechas navideñas empero como dice el
refrán...
-Nunca
es tarde si la dicha es buena-
Os
presento un pequeño cortometraje donde trato de inculcar las buenas
y gratas sensaciones que llenan de pleno a un grupo de mosqueros, a
La Cuadrilla.
No
esperéis gran cantidad de capturas, ni truchas de tamaño oneroso.
No, no va de eso y para ello circulan por Internet cantidad de
filmes.
Va
de bonitos paisajes, de bonitos ríos, del placer de pescar en estos
lugares solo o acompañado y a la postre del grato sentimiento que
une a un puñado de personas muy diversas.
Si
en estos duros momentos de cuarentena que nos vemos abocados consigo
evadiros un ratito al rio y disfrutar de la pesca a mosca y acaso
aflorar una sonrisa y un brillo alegre en los ojos el fin habrá sido
conseguido.